Persona de Interés

Alejandro José Andrade Cedeño “El Tuerto”

Ex guardaespaldas de Hugo Chávez, ocupó una serie de cargos financieros en el Gobierno de Venezuela hasta hacerse del control de la Tesorería de la República. De origen humilde, vive en una población de ricos y famosos en el este de Florida. Se supone que colabora con autoridades de Estados Unidos desde que en 2013 un caso de lavado de dinero y sobornos amenazó con exponerlo.
Hoy es vecino de Wellington, una población de ricos y famosos en el condado de Palm Beach, sobre la costa este del estado de Florida, cerca de Mar-a-Lago o la segunda Casa Blanca estival del presidente Donald Trump. Wellington es también La Meca del deporte ecuestre en Estados Unidos. No es casual, por lo tanto, que Alejandro Andrade, excapitán del Ejército venezolano, viva allí: desde sus tiempos de cadete profesó una afición por los caballos que supo trasmitir a su hijo Emmanuel, quien representó a Venezuela en ese deporte, en la modalidad de salto, durante los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016. Claro que para vivir en Wellington no basta con acreditar amor por los caballos. También hay que costeárselo. Pero Andrade, que nació en el barrio de Coche, un sector humilde del suroeste de Caracas, tiene con qué. Hoy se le reconoce como una de las mayores venezolanas, tras ocupar diferentes puestos de las finanzas del Estado durante el Gobierno del comandante Hugo Chávez. Irónicamente, la fortuna de Andrade empezó por una desgracia, también relacionada con Chávez. Andrade tuvo un accidente durante un juego de una versión callejera del béisbol, por el que perdió un ojo. En el partido participaba Chávez de quien era amigo desde 1992 y quien, a la postre, lo haría su guardaespaldas y hombre de confianza. Tan temprano como en febrero de 2000, cuando Chávez cumplía su primer año en el poder, Andrade llegó al palacio presidencial. Ocuparía entonces el Viceministerio de Gestión Administrativa. En marzo de 2001 Andrade se hizo cargo del primer intento de Chávez por centralizar los recursos y sistemas de asistencia social, el Fondo Único Social (FUS), una fórmula que perfeccionaría en 2004 con la creación de las llamadas misiones sociales. Para entonces ya Andrade había despegado en su ascenso fulminante por diversos puestos de responsabilidad financiera. La cúspide de esa carrera la alcanzó en 2007, cuando llegó a ocupar los cargos simultáneos de Tesorero de la Nación, Viceministro de Gestión Financiera y presidente del Banco Nacional Desarrollo Económico y Social (Bandes). Desde esas posiciones se erigió en uno de los padres de los llamados “bonos estructurados”, papeles de deuda constituidos con emisiones de Venezuela -cuya economía atravesaba un boom petrolero- y de otras naciones, aliadas de Chávez, que tenían dificultades para acceder a los mercados financieros, como Argentina, Bolivia, Ecuador y Bielorrusia. En la asignación discrecional y comercio de esos papeles Andrade habría beneficiado a sí mismo y a un grupo de asociados. Esa denuncia, así como las vinculadas al llamado “caso Banfoandes” -sobre el presunto desvío de fondos de un banco del Estado que Andrade presidió, para colocarlos en la banca privada-, no afectaron al oficial ni en su reputación ni desde el punto de vista judicial, amparado siempre por el manto refractario con que el comandante Chávez lo protegió. En 2010 salió finalmente del Gobierno, por diferencias con el poderoso ministro de Planificación, Jorge Giordani, y adopta como lugar de retiro la costa este de Florida. Desde 2013 se da por descontado que coopera con las autoridades de Estados Unidos como informante para el expediente que se construye contra distintos jerarcas del Gobierno de Caracas. Esa categoría la habría alcanzado a raíz de un episodio que lo salpicó y que ese año rompió el proverbial bajo perfil del ex oficial militar. En mayo de 2013 fue detenida en Miami María de los Ángeles González de Hernández, una colaboradora cercana de Andrade, con quien había trabajado en Banfoandes, y que para el momento de su arresto laboraba como Gerente de Finanzas de Bandes. Las autoridades la acusaron de formar parte de un esquema en el que se coludía con los ejecutivos venezolanos de una empresa de inversión de Nueva York para venderles papeles de deuda con descuento, a cambio de comisiones que se pagaban a través de empresas offshore en Panamá. El caso, que incluía cargos por lavado de dinero e incumplimiento de lo previsto en la Ley contra Corrupción en el Extranjero, estuvo a cargo del fiscal de Manhattan, Preet Bharara. A la larga, González estuvo en prisión 16 meses y quedó condenada a pagar cinco millones de dólares de multa. Durante el proceso, Andrade enfrentó un período en el que no contó con visado para Estados Unidos. Debió mudarse por unos meses y oscilar entre Venezuela y Argentina. Pero al cabo de ese tiempo pudo regresar a los establos de Wellington. La resonancia del caso en Estados Unidos no dejó otra opción a la Asamblea Nacional de Venezuela, entonces controlada por el chavismo, que abrir una investigación de cuyos resultados no se conocen y que nunca mencionó a Andrade.
Nombre
Alejandro José
Apellido
Andrade Cedeño
Aliases
  • El Tuerto
Tipos de negocio ilegal
  • Corrupción
  • Fraude Financiero
Lugar de nacimiento
Venezuela
Nacionalidades
  • Venezuela
Números de cédula
  • 6.552.441
Países de residencia
  • Estados Unidos
Países de operación
  • Venezuela
  • Argentina
  • Estados Unidos